Izquierda Unida presentará una moción en todos los ayuntamientos con representación para rechazar el nombramiento de la duquesa de Alba como hija predilecta de Andalucía así como instar al Presidente de la Junta y al Consejo de Gobierno a retirar el nombramiento de la duquesa de Alba como hija predilecta de Andalucía. La Duquesa constituye un símbolo del latifundismo, origen del subdesarrollo andaluz
La Duquesa de Alba es la mayor poseedora de títulos aristocráticos y nobiliarios, con un patrimonio multimillonario en palacios, empresas, negocios y cortijos, propietaria de 34.000 hectáreas de tierra, por la que recibe anualmente una fortuna en subvenciones de 314 millones de las antiguas pesetas. No deja de llamarnos la atención lo extraño de la elección como hija predilecta de Andalucía. Nos preguntamos qué trayectoria ha reconocido nuestro gobierno en la Duquesa de Alba. Parece que otra vez los jornaleros, para decirlo con Miguel Hernández, van a tener que preguntarse “de quién son esos olivos”. Según dice la Junta: “Esta señora es merecedora de tal distinción por su labor como activa embajadora de las tradiciones y costumbres de Andalucía”. ¿Qué ha aportado a Andalucía? No ha repartido ningún cortijo. No podemos darle ese título en nombre de los trabajadores.
Izquierda Unida no tiene nada contra la Duquesa de Alba, pero sí nos llena de indignación la clase aristocrática, pudiente y privilegiada a la que representa, ya sea conde, duque o marqués. ¿Qué tienen que ver las condiciones y la vida diaria de la inmensa mayoría del pueblo andaluz con los intereses de la aristocracia terrateniente? Desde nuestra formación política no dejaremos nunca de denunciar que las inmensas riquezas que acumulan unos pocos son el fruto de la explotación de la mayoría.
Esa es justamente la Andalucía que el 28 de febrero de 1980 millones de andaluces quisimos dejar atrás, aprobando una Autonomía y un Estatuto que iniciara un profundo proceso de libertad, justicia social, progreso e igualdad. 26 años después vemos como un partido que se dice “socialista” y “obrero” contribuye a la involución. Mientras, todos los que se autodefinen “socialistas” cantan aquello de “andaluces levantaos, pedid tierra y libertad”.
Decía el otro día nuestro compañero de partido, Julio Anguita (ex – coordinador de IU), que ya está bien de que los Andaluces culpemos a otras comunidades (Cataluña y Euskadi, preferentemente) de no alcanzar las mismas cotas de desarrollo. Ya es hora de que nos miremos a nosotros mismos. No podemos, por tanto, hacer hija predilecta de nuestra tierra a la representante de la clase aristócrata, representante de los “señoritos” que hicieron imposible alcanzar la justicia social. Creemos que hay que premiar a quienes hacen algo importante por nuestra tierra no por venir a bailar sevillanas. Hechos como éste sólo indican que no somos más que el chiringuito nacional, el “tablao” de España. El último 28-F Andalucía ofreció una pésima imagen para España y la Humanidad.
Asamblea Local de Izquierda Unida en Coín